Historia de Real de Catorce

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Historia de Real de Catorce

Este pueblo de piedra aún conserva vestigios de aquella bonanza platera que vivió hace más de cien años. Real de Catorce está forjado a partir de esta cultura minera y también de la cultura de los huicholes. El misticismo se respira en el andar fantasmal de sus visitantes y en la cercanía con Wirikuta, zona sagrada a la que cada año peregrinan cientos de personas. Además, al estar en una de las zonas más altas del altiplano central ostenta una de las mejores vistas del país.

De las casas amarillas que señalan las crónicas costumbristas quedan sólo los restos. La magia comienza al entrar al Túnel de Ogarrio, único acceso a este Pueblo Mágico, y sus antiguas edificaciones y enigmáticos paisajes hechizan las miradas de viajeros y artistas.


Actividades

Este pueblo está dedicado prácticamente al turismo, ha sido escenario de muchas películas y por su ubicación geográfica se ha convertido en punto de reunión para los amantes de la adrenalina. De no ser por esto, se respiraría un ambiente por demás silencioso y solitario


Como llegar

Real de Catorce se ubica 257 kilómetros al noroeste de la ciudad de San Luis Potosi por la carretera 57, después de 24 kms de camino empedrado y a través del túnel de Ogarrio, de 2.5 kms de largo. Los aeropuertos más cercanos están en San Luis Potosi, Monterrey y Saltillo, y por lo tanto la mejor manera de llegar es por auto o autobus.

Horario de autobuses locales

Matehuala → Real de Catorce:

8:00 a.m. 12:00 a.m.

2:00 p.m. 6:00 p.m.

Real de Catorce → Matehuala:

7:45 a.m. 11:45 a.m.

3:45 p.m. 5:45 p.m.


Atractivos y Alrededores


"Túnel de Ogarrio"

Con una extensión de 2.3 kilómetros de largo, es el acceso principal al pueblo. Fue inaugurado en 1901; antes de eso, el poblado era casi inalcanzable. En su interior guarda una capilla que suele pasar inadvertida ante los ojos extranjeros.

"Parroquia de la Purísima Concepción"

Ostenta un estilo neoclásico con elementos dóricos; su portada austera está hecha de cantera. Aquí se encuentra “Panchito”, un San Francisco de Asís vestido de charro, a quien se le tiene gran veneración. Sus fiestas son en el mes de octubre y convocan a peregrinos de todo México.

"Capilla de Guadalupe"

Fue construida en 1770 por los franciscanos y es uno de los edificios más antiguos. Su fachada es sencilla y tiene un arco de medio punto, flanqueada por torres sobrias de un solo cuerpo. En la reja hay flores que representan el peyote, una muestra del sincretismo del lugar.

"Plaza de toros y el palenque de gallos"

Ambas son construcciones de cantera rosa que datan del siglo XIX. El primero es un lugar inmejorable para contemplar la panorámica del lugar, mientras que en el palenque se han presentado toda clase de espectáculos y actividades, desde peleas de gallos hasta eventos artísticos y culturales, lo cual continúa en la actualidad.

"Jardín Hidalgo"

Se trata del corazón del pueblo, rodeado de árboles, locales comerciales y restaurantes. Es perfecto para un momento de descanso.

"Museo Parroquial Padre José Robledo"

Al ser una zona de extracción de metales, abundan los registros sobre la vida de los mineros de antaño. En este museo se resguardan herramientas, fotografías y otros objetos curiosos encontrados en las minas y en las construcciones antiguas.

"Wirikuta"

Es el sitio sagrado natural más importante del pueblo huichol. Tiene una superficie de más de 140,000 hectáreas y cuenta con una gran biodiversidad, por lo que concentra la mayor riqueza de cactáceas por metro cuadro del planeta. Wirikuta también es el desierto en el que brota el peyote, que los huicholes ingieren ritualmente para recibir el “don de ver”.

"Cerro del Quemado"

Para los huicholes en este sitio nace el sol, que es el equivalente al nacimiento del mundo. Para celebrarlo, los huicholes peregrinan hasta acá de todas partes del país –vienen desde Nayarit, Jalisco, Durango– y realizan rituales de adoración, en los que el consumo del peyote es de gran importancia religiosa.

"Ruinas de la Mina de San Agustín"

Los Caballerangos del Real ofrecen a los visitantes una excursión a caballo que va desde Real de Catorce hasta Wirikuta. En el camino se pasa por las ruinas de la Mina de San Agustín, que da testimonio fiel de lo que era el lugar en otros tiempos.